La voz y el silencio es un proyecto artístico que explora la tradición del coche de los muertos, una práctica aún vigente en distintas localidades de la Región de Murcia. Desde el contexto de Sangonera la Verde, el proyecto se aproxima a un vehículo cuya megafonía anuncia los fallecimientos y convoca a la comunidad a los rituales de despedida. A través de la fotografía, el texto, el archivo y la instalación, indaga en las relaciones entre voz y silencio, presencia y ausencia, y propone una reflexión sobre la muerte, el duelo y la memoria compartida.

Anunciar la ausencia,
habitar el silencio.

Proyecto artístico · 2025

La investigación nace de una experiencia personal tras trasladarme a la periferia de Murcia, donde el coche de los muertos continúa vigente. Acompañar su recorrido, escuchar las reacciones vecinales y conversar con quienes conducen los vehículos conforma el núcleo vivencial del proyecto.

El proceso da lugar a un archivo en construcción de registros sonoros, transcripciones, fotografías y cartografías. Frente al ocultamiento contemporáneo de la muerte, esta práctica devuelve al espacio público una experiencia que sigue siendo compartida.

La voz y el silencio. Sala Pequeña, Museo de la Universidad de Murcia, 2025.

Un archivo que
guarda y pierde.

El archivo reúne 105 registros de megafonías. En la exposición, una selección se despliega en un políptico de 96 módulos: una cuadrícula de hojas A4 fijadas con alfileres, donde nombres, apodos y huellas hacen visible la ausencia.

La transcripción manual preserva la lengua de la comunidad. Al reducir los anuncios a su mínima expresión, la voz se transforma en texto y el silencio se convierte en una forma de escucha.

La voz inscrita en el papel.

El registro de las megafonías, transcrito y reducido a su mínima expresión, adquiere fuerza poética en lo visual. La supresión de fórmulas repetitivas y el énfasis en nombres y apodos revelan tanto la voz como el silencio, inscribiendo la ausencia en el propio lenguaje. La transcripción manual, lenta y minuciosa, preserva giros locales y apodos, cuidando la lengua de la comunidad. Al trasladar la oralidad al texto, el mensaje no solo se conserva, sino que se transforma en materia estética y reflexiva.

Transcripciones del archivo. Pulsa cada pieza para ampliarla.

Huellas de una imagen ausente.

Las fotografías muestran rastros y marcas dejadas por antiguos retratos de difuntos en las lápidas. Allí donde ya no queda imagen, la piedra conserva la huella de un cuerpo ausente. La pérdida se inscribe tanto en la materialidad de la imagen como en la fragmentación del lenguaje.

El silencio
como escucha.

La escultura de megafonía traslada al espacio expositivo la dimensión sonora del coche de los muertos. Silente, conserva la expectativa de un anuncio y la potencia simbólica de convocar a la comunidad.

El silencio no es un fallo del dispositivo, sino un recurso expresivo: un tiempo suspendido que invita a habitar el vacío. Entre la voz que nombra y el silencio que acoge se abre un lugar para la memoria y el duelo compartido.

La voz y el silencio

Ritual, duelo y memoria en la periferia de Murcia

Exposición
Sala Pequeña · Museo de la Universidad de Murcia
21 de mayo — 20 de junio de 2025

Artista · Julieta Varela
Comisariado · Tatiana Abellán
Textos del catálogo · Tatiana Abellán y Julieta Varela
Fotografías · Aita Salinas y Julieta Varela

A la memoria de todos los muertos de Sangonera la Verde.